Por qué no debes tirar tus cepillos de dientes usados. ¡Trucos para el hogar!

Todo el mundo sabe que debemos cambiar nuestros cepillos de dientes con frecuencia para que nuestra higiene bucal sea siempre perfecta. Sus vida útil acariciando nuestras perlas bucales ronda los tres meses, apenas doce semanas, pero si lo deseamos luego los pueden vivir mucho más gracias al reciclaje creativo.


Por qué no debes tirar tus cepillos de dientes usados. ¡Trucos para el hogar!Por qué no debes tirar tus cepillos de dientes usados. ¡Trucos para el hogar!
Cómo podemos usar los cepillos viejos

1. Limpiar lugares difíciles
Gracias a su pequeño tamaño pueden llegar a lugares difíciles, en los que suele acumularse mucha suciedad.
Ayudándonos con un poco de bicarbonato, cortaremos en seco para dejar como nuevos los objetos de plata y las joyas, entre otros muchos objetos.
Sirven muy bien para limpiar el teclado del ordenador, pequeños electrodomésticos.

2. Limpiar la cocina
A veces los paños y esponjas de cocina simplemente no funcionan para eliminar manchas pegadas en la cocina. Y con las esponjas de acero o alambre corres el riesgo de rayar el acero inoxidable o rasguñar la pintura. ¿La solución? Elimina esas manchas difíciles pegadas en la cocina con un viejo cepillo de dientes.

3. Limpiar los azulejos del baño
Una forma sencilla de deshacerte del moho que suele crecer entre los azulejos es cepillar con un cepillo de dientes con una mezcla de 3/4 taza de cloro en 4 litros de agua. ¡Desaparecerá como por encanto!

4. Limpiar los grifos
La zona que rodea los grifos también suele acumular moho, justamente porque es una zona difícil de acceder. ¡A menos que la limpies con un cepillo de dientes!

5. Limpiar pintadas en la pared
Si las muestras del talento artístico latente en tus niños han llegado a la pared, prueba esta fórmula para eliminar manchas de crayones en la pared. Cepilla la mancha con crema de afeitar y un cepillo de dientes viejo.

6. Suelas de calzados
El cepillo de dientes ayuda a limpiar las suelas de calzados más difíciles, como las que tienen ranuras, después de pisar barro u otras sustancias que se sequen y queden pegadas allí.

7. Limpiar tu secador
Si tu secador de cabello no parece tan poderoso como antes, es posible que tenga pelusa atrapada en la rejilla de ventilación, lo que hace que motor trabaje con dificultad y menor potencia. Prueba limpiar la rejilla de ventilación con un cepillo de dientes viejo y verás cómo vuelve a ganar fuerza.

Para aprender unos par de trucos más ver video aquí.




Fuente: Rosa Garalva, entrenosotras.club, ecologismos.com


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